No sin Vergüenza


Zaragoza, Aragón, España. 2008


Serán ciertas cosas
Las que nos hagan sentir
Otras peores.
Un día disfrutamos
Otro nos da por llorar.

No hay excusa,
Sino Excusados.
Somos los que la sentimos,
Porque será el sabor que nos deje
Lo que nos haga sentir lo que sentimos.

Podría haber medio mandamiento,
Lo peor es que habría quien no lo respete.
Todos tenemos la culpa,
Esa culpa de haber sentido,
Haber nacido
Y estar chuecos.

No hay justificación que cure
Las heridas a un muerto,
Nadie merece dolor
Y daría la vida
Con tal de no hacer que otros lo sientan.

Estoy tan mal hecho,
Y no me salen bien ciertas cosas,
Y quien diga que nunca lo ha hecho,
Miente.

La belleza tal vez no está en hacerlo,
Sino en la posibilidad de reconocernos,
Así, con una postergada fe de erratas.

Hay errores tan grandes en la vida
Que uno quisiera no vivirla,
Sin embargo aquí estamos,
Vivimos con ellos,
Y los vemos,
No sin vergüenza,
Pero verlos nos sana,
Tal vez no a todos,
Posiblemente haya quien no justifique nada,
Se vale,
Sin embargo,
Quien avienta una verdad
No recuerda la ambigüedad propia.

Dejaría el corazón para no matar ni a un mosco,
Sin embargo,
Soy humano
Duermo, como y me equivoco.
No sin vergüenza
Pero sinvergüenza tampoco.
No hay justificación así estoy hecho,
Malhecho.

Vivo con ello,
No sin vergüenza.

Golpes



Nos mueven una silla
Para darnos cuenta
Simplemente
Cuan pequeños somos,
Cuánto dolor puede haber
Y cuan endebles somos.

Si un día de arabescos sueños
Vuela un tapete o una alfombra,
El piso se moverá
Entre polvo y lunas,
Sabrás que la recia hambre,
Se queda en miedo,
El día obscurece
Tras la realidad cancina
Que nos lleva a desear lo imposible.

Hoy estoy para nacer
Con el corazón roto,
Serás parte de tus días
Y yo entre sueños de tus noches.
Despierto,
De nuevo y sé que estarás
Allá en donde te encontré,
No porque no te arranque
Sino porque nunca logre que las flores
Viertan la luz en sus olores.

No deseo que la muerte
Nos confiese eternos,
No deseo la amabilidad de nuestro duelo,
Perderemos alientos unidos en ardor
Para no continuar y hacernos mal.

Mi último deseo antes de dejarte ir
Es no hacernos daño,
Una querencia no hace daño
Ni duele,
Por eso vuela tan cerca que te vea partir.
Roza mi alma henchida
En las olas de invierno rojo.

Quisiera asirte
Hasta el fin condescendiente,
Pero te dejo ir
Grano a grano,
Gota a gota,
Miro en mi propia alcantarilla,
Brillos astronómicos de piel
Sabiduría de tiempo y años
Son verte una vez,
Una semana más
Y saber que mañana no estás
Por la simple y llana locura
De no jugar ni limpio ni sucio.

Nunca juego
Aunque cada palabra diga lo contrario,
Porque mis palabras son palabras,
Y mis acciones son deseo
O lo contrario de si mismos
Perdición.

Si mañana me despierto
Con tu nombre,
Y te veo y te imagino
Es porque hoy pienso en no hacer daño,
Muy temprano,
Veré llorar la excusa,
Y excusado el amor no se deleita
Tranquilo de querer.

Sentirá a medias
Cerrará los ojos
Y esperará que grites “no me voy”
Porque un ladrillo
Inicia el castillo
Como una luciérnaga
Comienza una tarde
A dar paso a esta noche.

Será que te quedas para siempre,
No lo sé,
Hay cosas, que no sé ni con la edad,
Pero lo que siento te dejará
Por siempre entre mis manos,
Así como yo estaré por siempre vivo
Resoplando en las calles de este cielo.

Hoy el golpe no es de suerte,
Es deseo intransigente,
Ojos,
Paz
Una velada,
Un inicio
De algo que no hace daño,
Porque bebe de tu sangre
Y de la mía,
Creciente fervor asiduo
Resplandece estas lágrimas de tinta
Y mira,
Como miran unos ojitos nuevos
En reflejos de unas canas arrancadas.

Hoy las lágrimas son golpes
Anidados en el alma,
Enrojecidos
Entre hojas y olmos,
Entre espigas y lluvia.

Si te dejo no es por no querer,
Sino porque quiero
Y no tengo otra forma de decirlo.
Golpes, sólo golpes.

Tres Reflejos de una misma calle


Barcelona, Catalunya. 2009
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Será que en una de las esquinas
Veo reflejos distintos,
Tres.

Nos hicieron ergonómicos para el amor,
Vemos siempre hacia los otros,
Allá afuera está el amor
Y lo tenemos a la mano;
Error grave inventar espejos
Nos agrandó el ego,
Nos llevó a la comparación,
Nos ha vaciado de nosotros,
De vernos y querer ser
Los otros en nosotros;
Acierto aprender a soñar,
Única forma de ver adentro
De ir a tierras escondidas
Diferentes, desconocidas, imaginadas.

Desde esta esquina,
Las otras tres son diferentes,
Si estoy en Mar-Llobregat
Las que quedan:
Mar-Besós,
Montaña-Besós
Y Montaña-Llobregat.

Todas distintas pero iguales.
La misma calle en reflejos distintos,
Tres reflejos de una misma calle.

Re - Caído, Sí - Levantado

Lo merecido sería
el árbol caído,
el ave de alas rotas.

No, lo que se merece
Siempre es un sueño,
Posibilidad.

Un Re que no caiga,
Nuevamente.

Un Do
Que en escala sea tan grande
Como nuestra vida.

Un Mi completo,
Lleno.

Un Fa,
Que no vaya en fa
Ni nos dé prisa

Un La
Repetido
Nos recuerda amor.

Un Sí
Con Adrià, Josep o Enrique,
Pero un sí con todo.

Un Sol
Mirando hacia nosotros
Y deseándonos de corazón.

Así,
Hasta que estemos con todos
Sostenidos
Y sin ganas
De estar inundados por bemoles.

Continuar la vida,
Mantenerla en un Calderón,
Con los silencios necesarios
Y siguiendo el ritmo de nuestras caderas,

Hacer un sonido del alma,
Llegar a la clave
Y pasar de un compás a otro,
Así con amor,
El propio
Nos hace escala,
Mayor, menor, dórica o jónica.

Nos hace
Volar.

Matinada còsmica

L’embolic no és què som,
Més aviat sent
Com tremola l’estel
Dintre d’un cosmos aliè.

Un mil·lenni s’enlaira i batega
Endevinant noves galàxies
Que mai no seran conquerides,
Hi ha coses
Com una vall de llunes
I una altra de prunes
Totes dues compartides,
On no cal portar exercits.

Una cançó, un pas i aquest petit gir
Ens envolta,
Una abraçada al nostre abast,
L’ànima encesa de cop
Pels teus ulls
Fa que les meves ruqueries
S’escampin fora del calaix
I et mirin,
Aquestes matinades,
Gaudint-te.

Sense que calgui
Ni tan sols anomenar-te
Romandràs cada matí,
Entre estrelles
Un objectiu comú.

El lladre

No cal cap paraula,
No cal que digui el teu nom,
Cada vegada que ho sentís
T’en recordaràs

Aquesta pronuncia eliena,
Les meves mans omplint-te,
Jo al teu costat.

Sóc el lladre,
Aquest que s’ha endut
Una part de tu
I que cada vegada que pensis,
Sentís i algú digui el teu nom
Sabràs que estic en aquell espai
Meu.

T’ho he robat,
Així com cada matí quan penso
Penso en tu.
Un sol rabatori i dos tresors
El nostre record escampat
A dins del cor.

Recordat-te del camí que vaig fer,
Com vaig arrossegar el teu alé
Mentre passegava els meus dits,
La meva pell
En una sola:
La nostra passió.
Un café potser,
Un dinar potser,
Un segon a mida i al nostre abast.
Aquestes mans que s’han emportat
El nostre somni
I s’han robat un record
Etern.