Era medianoche cuando las águilas volaron,
Aprendiz de cisne
Era ganso.
Se detuvo frente a mi casa
Y pensó en lo que no se había dicho,
Lo que no se dijo,
Lo que ya no existe.
Hoy, mientras duerme
Las letras dejan de cohibirse
Mientras saltan haciendo círculos
Crecientes a cada paso en el papel.
Mañana,
Esta casa no será mía,
Esta ciudad dejará en su vientre
El hijo imposible,
Volveremos atrás para darnos cuenta
De que el tiempo pasó
Sin detenerse.
Será el paso de mil años,
El camino de mil leguas,
El que nos hará recordar
Aquella noche,
Aquellos días,
Los momentos que fueron nuestros
Y ya no son.
Lo único imposible lo hicimos,
Lo único inconcebible lo logramos.
Cada quien se fue en silencio,
Con los días,
Con los vientos,
Y nadie, más nadie,
Dejó volar al cielo
El sentimiento.
Se perdió,
Dímelo,
Porque yo no puedo nombrarlo.
Es medianoche
Y los ojos se desgajan
El corazón se congela
Y por la calle las sombras
Recuerdan el silencio.
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